“Ristos Mejides” en las empresas, psicópatas que se creen graciosos

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Risto-Mejide

«La sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí inmoral». Cicerón

Hay personas a las que el poder desnuda y muestra todas sus vergüenzas. Y por vergüenzas no entiendo las partes del cuerpo que menos enseñamos, sino las partes del espíritu que jamás deberíamos mostrar, y que hacen de este mundo un lugar vergonzoso. En ocasiones, cuando algunos tienen poder dentro de las empresas, les da por ser crueles, incluso extremadamente crueles, pero, eso sí, con un “puntito” gracioso  :=(

¡Qué fácil es ser gracioso cuando tienes la sartén por el mango! Basta con ser exagerado en la descripción, ingenioso en la comparación, pasarse en el insulto, señalar algún defecto físico o reincidir en el error ajeno, es suficiente con no tener escrúpulos y llegar en la descalificación a donde nadie en su sano juicio llegaría.

Por supuesto que no sólo se da en las empresas, en los grupos de amigos siempre hay el “gracioso” que pone motes a todo el mundo, que señala la mancha en la corbata, que hace de un error ajeno el motivo de burla de una tarde, que recuerda los fracasos, pero todo eso queriendo hacer reír al resto de la concurrencia, y ganándose el calificativo de ocurrente. Y lo que realmente ocurre, es que es un auténtico enfermo. Sigue leyendo