Emprende, pero aprende

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“El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros”. Stendhal

¡Tranquilos, el paro se va a terminar! Convirtiendo a todo el mundo en emprendedor. Últimamente nos están bombardeando con la necesidad de que todo el mundo sea emprendedor, en otro post reflexionábamos sobre que pedimos eso, y luego no les dotamos de medios, ni apoyo, a los que lo intentan. En éste vamos a procurar analizar las consecuencias de las actitudes de emprendedores “excesivamente motivados”.

El entusiasmo es uno de los ingredientes que debe tener todo emprendedor y empresario. Pero, ¿hay distintas clases de entusiasmo? ¿Cuándo deja de ser recomendable, para convertirse en un peligro para el proyecto? Sigue leyendo

¿Quién dice “líder” en una PYME?

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“Si gritas: «¡Adelante!» debes dejar bien claro hacia dónde hay que ir. ¿No ves que, si no lo haces, y le gritas esa palabra a un monje y a un revolucionario, ambos irán en direcciones diametralmente opuestas?” CHEJOV

El liderazgo va a ser una de esas características que van a hacer que las empresas sobrevivan o no en un futuro próximo. Sin embargo, en la cultura PYME de España es una palabra que está casi prohibida. Nadie la pronuncia, nadie opina, nadie se ocupa de mejorar el liderazgo, y, sin embargo, es una de esas herramientas baratas que multiplica los resultados de las empresas.

Pues sí, es una lástima, pero, ¿quién es el guapo que dice de sí mismo que es un líder? En nuestro país eso suena a prepotente. Pero, ¿Qué te has creído, tú? ¿Líder, dices? Como mucho eres el jefe. Pero, ¿lo de líder no son unos supermercados bastante baratos? Sigue leyendo

Los tres cerditos y el EGO feroz

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“Tiempos difíciles se acercan Harry. . . Muy pronto todos tendremos que decidir entre lo que es correcto y lo que es fácil”. HARRY POTTER Y EL CALIZ DE FUEGO

Leonardo a veces estaba taciturno y callado. Se detenía contemplando la naturaleza que rodeaba su casa, hacía una hoguera y con un palo entretenía el tiempo atizando los troncos que ardían tan silenciosamente como él.

Pero, ¿y yo qué? Había hecho muchos kilómetros para verlo. Esos días solía despacharme con un cuento, incapaz de arrancarle una conversación.

–          Fernando, en un bosque de cemento que en nada se parece a éste, en el que crecían naves industriales, coches, camiones y furgonetas de reparto, cuentan que vivían tres cerditos laboriosos que luchaban para sobrevivir en esa difícil jungla. Como puedes imaginar su vida era complicada. Intentaban una cosa y les salía mal, luego otra y volvían a encontrar el fracaso, pero no se rendían. Sigue leyendo