Cuando confundimos las quejas y las denuncias, con las soluciones.

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gordillo“Las mentiras más peligrosas son las verdades ligeramente desfiguradas”. Lichtenberg

En tiempos revueltos y difíciles, es muy fácil que la necesidad o el hartazgo, nublen nuestra capacidad de análisis, y caigamos en apoyar aparentes soluciones facilonas y populistas, dentro y fuera de la empresa. El caso de Sánchez Gordillo nos puede servir para ilustrarlo perfectamente.

El verano pasado ha estado “animado” por las acciones de reivindicación del Sindicato Andaluz de Trabajadores y su asalto a unos supermercados en busca de publicidad, porque comida, se llevaron poca. Sánchez Gordillo, a quien ya conocíamos de manifestaciones parecidas, ha pasado a hacerse muy célebre, y estar un día sí y otro también en la televisión. Cosa que abiertamente reconoce que perseguía.

Ha soltado sus 20 frases de denuncia contra el sistema, recogiendo apoyos y atención mediática, y al escucharle uno ve lo fácil que es caer en mezclar planos.

Una cosa es el plano de las denuncias o las quejas, por ejemplo, que los políticos son unos chorizos, unos incompetentes, unos interesados… que ahí coincidiríamos el 90 % de la audiencia, de que hay dinero para los bancos y no para las medicinas, que se recorta de un lado, pero se despilfarra de otros… Ahí estamos de acuerdo todos. Pero, pero… Sigue leyendo