Empresas al borde de un ataque de nervios

Send to Kindle

grito“En el pasado el intervalo entre cambios era mucho mayor que la vida humana… Hoy es al contrario, y por tanto nuestra formación debe prepararnos para una continua novedad de condiciones de vida. Alfred North WHITEHEAD

Lo dice todo el mundo: la gente está muy nerviosa, muy tensa, a la menor salta. Y si esto es cierto en términos generales en la sociedad, en el mundo de las empresas, donde los dramas se viven a diario y desde distintos frentes, el nerviosismo está superando cualquier estado anterior conocido. Da la impresión de que la gente está desconcertada y que nadie sabe qué rumbo tomar, o qué medidas adoptar. Y esto pasa igual a nivel país. ¿Por qué ocurre y cuál puede ser la solución?

En una situación de crisis lo primero que se impone es gritar: “que no cunda el pánico”, porque cuando el pánico llega a las cabezas, nos comportamos alocadamente. Hemos visto hace poco el desgraciado suceso del Madrid Arena, donde el pánico contagiado llevó a que murieran cuatro jóvenes víctimas del miedo de la masa. El presunto peligro (una bengala) no justificaba la avalancha, que se convirtió en un hecho incontrolable. Peligro limitado, reacción de contagio, imposibilidad de control, resultado dramático. Sigue leyendo