¿Te gustaría saber (realmente) por qué no vamos a cobrar las pensiones?

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Nuevo libro de Fernando Sánchez Salinero

Las sociedades acostumbran a mirar para otro lado ante los temas que pueden resultar incómodos, no queriendo ver las cifras que ponen negro sobre blanco la realidad, cuando ésta contradice lo que nos gustaría que ocurriera.

Pero….

  • ¿Es sensato no saber la situación real de las pensiones, o cuánto nos cuesta la sanidad y cuánto tiempo podemos mantener esta situación?
  • O ¿Por qué se produce la corrupción y de nada sirve cambiar políticos porque todos acaban igual?

Estamos un momento en que como nos confundamos en la decisión podremos ver cómo nuestra vida cambia completamente.

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Pero… ¡qué “coño” es el Estado de Bienestar!

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estado de bienestar

“La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con las palabras mayores”. Abraham Lincoln

Si estás hasta la coronilla de que el concepto “estado de bienestar” sirva para justificar todo lo que hacen los políticos, y crees que debemos luchar por un Estado RACIONAL del Bienestar, este vídeo puede ayudar.  Nos crujen a impuestos usando su nombre, muchos luchan por derechos que parece garantizar, se arman debates en que todos parecen saber qué es, pero…

¿Qué leches es el estado de bienestar?

Y sobre todo, ¿cuánto da de sí?

Y, ¿Quiénes son los menos beneficiados por este sistema? 😥

El concepto “estado de bienestar” es uno de esos términos que se han prostituido hasta límites inimaginables y que utilizan los más demagogos que conozcáis para justificar situaciones de privilegio, injustificables de cualquier otra forma, o para tener patente de corso para despilfarrar los recursos públicos.

Pues vamos al estilo “claro, clarito” de explicar las cosas a ver si avanzamos en la comprensión 😉

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Cuando no hay pa’todos hay patadas

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patada“Hice todo de acuerdo a las reglas del juego, pero me las cambiaron a la mitad del partido”. Nixon

La abundancia oculta la podredumbre. Cuando hay dinero, resultados, nadie repara en lo que está ocurriendo en la sala de máquinas. ¿El tren avanza? ¡Qué más da cómo está el motor o quién es el maquinista! El problema surge cuando se detiene el tren y hay que bajar a empujar. En ese momento se afilan los puñales y cada uno muerde por “lo suyo”.

Cuando una civilización se desmorona, lo hace no en el momento de su declive, sino en el de la abundancia (ahí es cuando hay que estar más vigilantes), porque en ese momento se sientan las bases de la miseria interior, se corrompen los ideales, se entierra la ética… En ese momento estamos tan entretenidos con la fiesta que cualquier llamada a la cordura suena a antigua o remilgada. Sigue leyendo

Antes arruinado que sencillo. La muerte de las empresas por vergüenza.

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Ricos y pobres“El amor propio y la vanidad nos hacen creer que nuestros vicios son virtudes, y nuestras virtudes, vicios”. Jacinto Benavente

¡Qué años estamos viviendo! Cada vez me encuentro más con el orgullo hispánico suicidando empresas. Es muy triste que todo se te tuerza y las circunstancias te lleven a tener que cerrar a pesar de luchar a brazo partido, pero es mucho más triste, trágico, dirían algunos, arruinarte por no saber bajar el ritmo, víctimas del ¡Qué dirán!

Ya nos advertía el Lazarillo en su tercer tratado que una de las enfermedades de los españoles es el orgullo, ejemplificada en la figura del hidalgo que no tenía para comer, pero componía su figura para salir a pasear, y esparcía unas migas de pan sobre la pechera para dar la impresión de que acababa de comer. Hasta al Lazarillo le inspiraba compasión tanta ignorancia. Sigue leyendo

Dame dinero, que quiero morir, dame dinero

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pidiendo-limosna“Dame veneno, que quiero morir, dame veneno”. Los Chunguitos

A veces, cuando uno está desesperado, solicita un aparente remedio para su desgracia, que, curiosamente, no sólo no arregla la situación, sino que la agrava. ¿Es bueno que dependamos tanto de la financiación, ya sea una empresa o un estado? Quizá lo que diga no sea muy popular.

Quiero hacer una invitación colectiva a la autocrítica. Sólo si cambiamos el pensamiento como sociedad, seremos capaces de remontar la situación, si sólo buscamos a quien echarle la culpa, nos quedaremos anclados en la protesta. Y con esto no digo que no haya que protestar, que hay que hacerlo sin fisuras frente al atropello. Pero, como digo cuando trabajo dentro de una empresa, para protestar, primero debemos empezar a dar ejemplo cabal. Sigue leyendo