Dame dinero, que quiero morir, dame dinero

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pidiendo-limosna“Dame veneno, que quiero morir, dame veneno”. Los Chunguitos

A veces, cuando uno está desesperado, solicita un aparente remedio para su desgracia, que, curiosamente, no sólo no arregla la situación, sino que la agrava. ¿Es bueno que dependamos tanto de la financiación, ya sea una empresa o un estado? Quizá lo que diga no sea muy popular.

Quiero hacer una invitación colectiva a la autocrítica. Sólo si cambiamos el pensamiento como sociedad, seremos capaces de remontar la situación, si sólo buscamos a quien echarle la culpa, nos quedaremos anclados en la protesta. Y con esto no digo que no haya que protestar, que hay que hacerlo sin fisuras frente al atropello. Pero, como digo cuando trabajo dentro de una empresa, para protestar, primero debemos empezar a dar ejemplo cabal. Sigue leyendo

Los pisos nunca bajan, ser funcionario es para toda la vida, la administración siempre paga…

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pisos“Los barcos están a salvo en el puerto, pero no se hicieron para eso”. John Sedd

¡Qué tiempos en que éstas y otras afirmaciones nadie las discutía!

Hay ya más de una generación que esto le va a sonar a chino, ¿cómo se lo contaremos dentro de unos años?

Cuando una persona decidía pagar por un piso algo que el sentido común decía que no valía, con la certeza de que recuperaría mucho más, sólo porque otro pensaba lo mismo y había unos bancos que jugaban a volver yonquis del crédito a cualquiera que entrara por sus puertas, empujaba la pelota de lo que tenemos sin saberlo.

Pero no vamos a llorar. Es un momento interesante o eso, al menos, me repito.

Hemos vivido con unas afirmaciones que ya no se sostienen. El mes pasado fue el de menos hipotecas desde que se tienen datos estadísticos (1993), los ayuntamientos entran en concurso, en Grecia reducen un 20% las pensiones y aún así no tienen dinero, ni convencen para que se lo dejen, echan a 150.000 funcionarios e ídem, Roche dice que le deja de vender medicinas a Grecia y da un toque a España para que pague… o correrá la misma suerte. Sigue leyendo