Esclavizar empresas es mucho más fácil que comprarlas

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828020.TIF“¿Quieres saber qué es libertad? No ser esclavo de ninguna cosa, de ninguna necesidad, de ningún azar, reducir la fortuna a términos de equidad”. Seneca

Muchos dueños de pymes no quieren ver la realidad de su relación con “los grandes”. Creen que quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija y no se dan cuenta que la sombra no es de un árbol, ¡sino de un lobo! y, simplemente, terminan zampados, por no querer hacer lo que hace miles de años se sabe: no acumular riesgos en un solo cliente. Empiezan creyendo que han hecho la operación de su vida y no se equivocan, ¡es la peor operación de su vida! Advirtamos del peligro.

Las grandes empresas lo saben hace mucho tiempo. De hecho lo fomentan. Externalizan tareas complicadas y tediosas, que antes hacían ellos, con proveedores, que casi en exclusiva trabajan para ellos, o si les compran mercancías, acaban casi acaparando toda su producción, hasta que una vez anulada su capacidad de buscar clientes, les enseñan el abismo que supondría dejar de comprarles y les atornillan hasta el hueso.

Vamos a poner ejemplos para no quedarnos en el relato abstracto. Supongamos que un fabricante de embutidos tiene 200 clientes distintos. ¿Qué pasa si pierde alguno? Pues un pequeño disgusto y a buscar otro. Pero un día se le ocurre la idea de vender al Caradur o al Cortalrevés . Va súper nervioso a la reunión. Puede ser la operación de su vida. “Ser proveedor del Caradur…” “Me muero del gusto…”. Sigue leyendo