Pau García-Milá Pujol, el primer mileurista que no se queja.

Send to Kindle

Pau-garcía-milá

“La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas”.  Wallace Stevens

Esta es la historia de un chico que  a una temprana edad, junto a su amigo Marc (al que pocas veces se cita, y estoy seguro que tiene buena parte del mérito) ha alcanzado una importante relevancia en el mundo de la informática, a nivel mundial, y que además es español. Siendo esto sorprendente, es lo menos llamativo.

Lo más llamativo (aparte de haber escrito un libro: “Está todo por hacer”, que desde aquí recomiendo encarecidamente) es su actitud. Eso es lo grande, lo verdaderamente grande.

Pongamos primero los antecedentes para entender perfectamente el mérito.

Este chico y su amigo Marc crean un Sistema Operativo para trabajar en lo que ahora se denomina “La nube”, que es una etapa más, no la definitiva de por donde irá la informática en los próximos años. Lo llaman eyeOS, y la lían (el nombre se lo deben a su madre, de ahí el subrayado del apellido en el título. Otro capítulo habrá que dedicarlo al papel multiplicador o divisor de los padres en la mente de los emprendedores). Los medios de comunicación, proclives a la hipérbole, les cuelgan el cartel de los nuevos Bill Gates de España… y publicidad para aquí, publicidad para allá, unido a una gran capacidad para comunicar, le llevan a estar en el centro del universo frente Lula o al Príncipe Felipe. Hasta ahí podía ser sólo una historia de éxito informático, normalmente temprano, y mejor comunicada que otras.

Pero ahora viene lo bueno.

Resulta que este chico que va dando conferencias por medio mundo, reconoce, y no esconde, que aún no ha ganado dinero, y que es un “simple” mileurista; que su empresa el año pasado valía menos que sus deudas, pero te transmite ganas, optimismo y “vamos que podemos”. Muchos informáticos pueden hacer programas de éxito, muy pocos llenarte de optimismo. Sus mensajes son hasta subversivos, sus palabras sobre el 15-m apelando a la responsabilidad y a aportar algo al mundo antes de ponerse a pedir, rayan lo revolucionario 😉 .

¡Cuánto tiempo hace que nadie se atrevía a decir cosas así, ocupados todos en aprenderse el catecismo de lo políticamente correcto!

En un país donde cualquier gualtrapas presume del último coche que se ha comprado (a crédito las más de las veces), que alguien asuma ser mileurista para poder ser emprendedor, después de que el príncipe te ha prologado tu libro, hay que hacerle la ola.

Ese es el verdadero mérito de este chaval, que es emprendedor para ser feliz, no para ganar dinero. Así, curiosamente, es como más fácil se gana el dinero. El dinero ya vendrá, primero ocupémonos de ser felices y hacer las cosas bien. No es tarea fácil convertir esa capacidad en dinero, porque hay que profundizar en las raíces de la venta, un mundo denostado en España, pero ha dado el gran primer paso: la actitud de los creadores y los aventureros.

O construimos un mundo de PYMES llenos de Paus o no tendremos mundo de PYMES. Tendremos durante muy poco tiempo un mundo de gente que gasta lo que no tiene y que te perdona la vida comparando su reloj, su coche y su casa con los tuyos, y luego millones de personas que sólo aspiran a ser funcionarios o asimilados. Ni unos ni otros construirán un futuro posible. Lo harán en otros países, en otros lugares y nosotros terminaremos yendo a pedirles a esos otros Paus de otros países que nos sigan prestando dinero a un interés cada vez más alto.

Por supuesto que un peligro sobrevuela continuamente su cabeza y la de todos los emprendedores animosos: Éxitos demasiado tempranos pueden conducir a la alimentación del Ego de forma irreversible o al lugar donde los exitosos comienzan a ser unos freakis, lugares mucho más cercanos de lo que cualquiera imaginamos. Por suerte tengo muchos amigos del mundo de fútbol y he podido comprobar el daño irreversible que causa el éxito temprano. Tienes tantos alrededor que babean a tu paso, que terminas por olvidar que esa no es la realidad y que, como te descuides un poco, el resto de tu vida será un continuo descenso alimentado de recuerdos ya inalcanzables. Supongo que se rodeará de gente que le ponga las pilas y le ayude a crecer, por incómodos que sean sus mensajes. Pero bueno, esa no es nuestra guerra.

Gracias Pau, por tu valentía, tu descaro y tus ganas. Todo eso nos alimenta.

Fernando Sánchez

Instituto de Desarrollo Pyme

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *