Educados para ser sumisos

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Evolución del pensamiento

 

“Un hombre no puede montar tu espalda a menos que esté doblada”.   Martin Luther King

Todos nos creemos libres, con pensamiento independiente, con opinión propia y con criterio formado, y no nos damos cuenta que nada de eso es cierto.

¡¡Nos han educado para ser sumisos!!

Es como si unos burros atados a un eje tiraran de un carro y se les permitiera hablar entre ellos, quejarse, soltarse coces unos contra otros, pero para poder comer algo se le exigiera que siguieran tirando del carro, cada vez más cargado.

Eso somos nosotros, y me incluyo. :oops:

  • Nos crujen a pagar impuestos directos e indirectos,
  • nos suben continuamente la electricidad, la gasolina,
  • nos asan a multas en las carreteras (convertidas en instrumentos tramposos de recaudación),
  • degradan la sanidad,
  • vemos como se deterioran las infraestructuras con carreteras que cada día aparecen más bacheadas y dejadas de la mano de Dios,
  • piden millones y millones de préstamos en forma de deuda pública (ya llega al 100% del PIB)…

Y todo lo que hacemos, es protestar en la barra del barra, o en el sofá frente a las noticias.

Los que se creen de derechas critican a los que se creen de izquierdas, y no nos damos cuenta de que sólo es el lado en que nos han colocado para que sigamos tirando del carro, de su carro. Sin embargo recelamos unos de otros mientras los políticos y quienes los manejan se ríen viendo pelearse la fila de burros que empuja su carro.

burro tirando de carro

¿Y cómo se llega a este punto?

Pues nos van convenciendo desde pequeños de que estamos en el mejor sistema posible, al menos en el menos malo, y la gente se lo va tragando. Al que se mueve, dos opciones, o le compran o estacazo, y los demás toman nota y se van apuntando en una de las 2 listas:

  1. La de los que esperan ser comprados o…
  2. Los que, siendo más honrados, callan y evitan el estacazo.

Nos dividen en bandos para que estemos más pendientes de criticar al vecino, que de ver cómo nos roban, y van dando pequeños pasos, pequeños pero continuos, en la dirección de: “si has tragado una vez, es más fácil que tragues la segunda, y mucho más la tercera…”

El punto crítico es hacernos creer que no nos manipulan, que no obedecemos. Cuando se ha llegado ahí, ¡estamos perdidos! porque empujaremos el carro, suuuu carro, con más ardor, repitiendo que nos gusta, que es nuestro deber.

A cualquiera que le preguntéis os dirá que él actúa libremente porque cada 4 años le dejan elegir entre 3 listas de gente que se atribuye cada vez más privilegios mientras que aprietan las condiciones en las que vive el pueblo.

Cualquiera puede ver que un gobierno autónomo pone millones para que no se cierre, por ejemplo, una multinacional con 400 empleos, a la que previamente han dado subvenciones millonarias, pero no mueve ni un dedo, para que no cierren miles de pequeños negocios, porque de forma aislada “hacen menos ruido” y de paso esa multinacional puede depositar unos milloncejos (minucias comparado con lo que recibe) en Suiza a nombre del que firma el cheque de dinero público, y las pequeñas empresas ni pueden, ni le van a dar nada.

Y aquí no hay colores políticos.

Basta pasearse por cualquier comunidad para comprobar que aprendieron en la misma escuela. Pero son así, porque nosotros lo permitimos…

¿Cómo es posible que se vuelva a votar a gente que sabemos que son corruptos o que mienten con total descaro?

Por eso os invito a ver el documental que os adjuntamos en el que se refleja un experimento que se hizo recientemente replicando uno de los años 60, sobre hasta qué punto podemos llegar a obedecer. Lo pusieron originalmente en canal + y hace poco lo vi en la 2. Realmente da miedo, y lo que más preocupa es que en el experimento se ha pasado del sesenta y tantos por ciento de sumisos totales al ochenta y tantos.

¿Sabéis lo más curioso?

Que la mayoría de la gente prefiere un mundo más justo, más honrado y más limpio, ¡¡incluso muchos de los que están en la política!! Sin embargo, todos obedecemos la misma ley del sistema: si te mueves peligra tu pequeño pesebre, y optamos por ser honrados… en silencio.

¿Y cómo se sale de esto?

1-manoCon sensatez.

Enfrentarnos más entre nosotros no conduce a nada. Nos desvía de ver el problema. Hay que coger conciencia de lo fácilmente que somos manipulados con argumentos populistas. Cuando los burros se revuelven los que van en el carro arrojan cajas de zanahorias, que los burros se apresuran a comer, con lo que se sienten afortunados, no sabiendo que luego tendrán que hacer esfuerzos extra para pagar esas zanahorias que sirvieron  para su engaño.

2-manoHay que estudiar, leer a los clásicos, aunque suene ya casi ridículo.

Sólo con una sólida formación se va generando un criterio propio, que te ayuda a cuestionar lo que nos bombardea con los medios de comunicación, que muchas veces se han convertido en las agencias de publicidad del poder. No podemos ser dirigidos por ignorantes, sino por gente muy formada y con experiencia real de solucionar problemas reales. Porque un ignorante, por mucha buena voluntad que ponga, tiene mucho peligro.

3-manoExigiendo medidas de transparencia y control.

Parece increíble que los políticos una vez elegidos puedan hacer lo que les dé la gana, tirar el dinero en lo que quieran, recortar en lo que les parezca y autoasignarse condiciones de sultán para ellos, porque, según repiten, las urnas se lo permiten. ¿De verdad las urnas les dan derecho a hacer eso o sólo nos han convencido de que no podemos hacer nada?

4-manoAprender a trabajar más unidos…

para que la voluntad de la gente sea respetada, pero no bajo unas organizaciones o sindicatos que sólo trabajan para ellos mismos y sus dirigentes, y reproducen en otro nivel el mismo sistema de pesebre o estacazo, sino volviendo a revitalizar el concepto de democracia.


Quizá ha llegado el momento de tratar de regenerar la sociedad antes de que sea demasiado tarde. Insisto, con sensatez, porque es sencillísimo que la indignación no nos deje ver nuevos engaños. En estos tiempos, igual que en medio de una gran tormenta, la serenidad, junto a la firmeza, son las primeras virtudes para salir adelante.

No os perdáis el documental.

Fernando Sánchez

Instituto de Desarrollo Pyme

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4 pensamientos en “Educados para ser sumisos

  1. Por cierto…
    VIVA ESPAÑA (al menos hoy) :-)
    Esa España tuya, esa España nuestra ….
    La España de todos (los agrupados a la derecha y los que se agrupan a la izquierda del carro…)
    Ahora lo de “tirar del carro” para que salgamos de esto va a tomar otro significado. …

  2. Me alegra saber que has vuelto a estos ambientes. Significativo que tu nuevo formato sea independiente de los medios de comunicación.
    Siempre te agradeceré tu coherencia y el ejemplo que das al poner en práctica lo que escribes.
    Hay tantas revoluciones por hacer que, o empezamos ya, o no vamos a terminar ninguna.
    Felicidades por seguir martilleando las conciencias.

  3. Si queremos que el mundo cambie, tenemos que empezar por cambiar nosotros. y no estar esperando a que los demás sean los que cambien y arreglen el problema. Suerte, vamos a empezar

  4. Estoy totalmente de acuerdo, pero creo que las cadenas que hoy en dia ya tenemos puestas, sera poco menos que imposible romperlas.
    De todas formas creo que hay que dar el paso, aunque las posibilidades sean excasas es preferible morir de pie que vivir de rodillas.

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