Empresas malditas

Send to Kindle

suicidio

“Temo más las maldiciones de mis vasallos que las lanzas de mis enemigos”. ENRIQUE II DE TRASTÁMARA

A veces te llaman de una empresa para echarles una mano y cuando llegas allí te das cuenta de que la maldición se ha adueñado de ella. Miras con cierta tristeza a la gente, recoges los bártulos y te marchas, sabiendo que lo único que le espera es la desaparición. Están condenadas por el simple hecho de que nadie allí quiere realmente que se salve. ¿Incomprensible? Ni mucho menos. La maldición de la autodestrucción les ha poseído.

Las cosas nunca pasan porque sí, salvo para los que se refugian en interpretar las circunstancias a la engañosa luz de la suerte. Para los que ya hemos fotografiado unas cuantas batallas, sabemos que la suerte tiene un peso decorativo en todo lo que nos ocurre.

Cada vez que llego a una empresa y el deseo de causar daño se ha impuesto al impulso de salvarse, es prácticamente imposible arreglar la situación. Hay mucha gente cuyo único placer consiste en causar daño, en destruir. Y como esto, desgraciadamente, está al alcance de cualquier imbécil, muchos sienten ese extraño placer de proyectar sus rencores en forma de destrucción. ¡Por fin son protagonistas en una película en la que antes eran figurantes! ¡Por fin todas sus envidias no confesadas se pueden clavar el pecho de alguien! Sigue leyendo

Zidanes y Pavones, polígonos y redes sociales

Send to Kindle

compras-por-internet“La fatal tendencia de los hombres a dejar de pensar en una cosa, cuando ya no ofrece ésta lugar a dudas, es la causa de la mitad de sus errores”. JOHN STUART MILL

Las cosas están cambiando tanto que en las Pymes ya no sabemos a qué carta quedarnos. Nos van a terminar por volver locos. ¿Seguimos con el método de trabajo que nos ha permitido vivir hasta hoy? No parece lo más adecuado. ¿Cambiamos completamente nuestro enfoque y abandonamos de lo que comemos, sin tener la certeza de esa revolución sea viable? Parece temerario ¡Qué lío! ¿A Quién ficho a Zidanes o a Pavones?

Hubo un tiempo en que para ejemplificar la política de fichajes en el Real Madrid se recurrió a esta afortunada metáfora de Valdano. Con ella (para los ajenos al fútbol) se significaba el doble enfoque de fichajes: estrellas mediáticas y jugadores de cantera de perfil más bajo, pero de la casa. En este post no quiero abordar qué es más útil para una empresa, si fichar a gente de fuera o ir ascendiendo a los de la casa (lo haré en el futuro), sino la encrucijada en la que se encuentran las PYMEs, debiendo elegir, entre el modelo de negocio digital o el de siempre.

Me estoy encontrando con muchas empresas atascadas en la forma de vender sus productos o servicios. Su sistema de venta, de visita comercial tradicional, está dando cada vez menos resultado y hablan de la página web como quien habla de San Pancracio, que creen que con ponerle una moneda y perejil atraerá la suerte. Y no es así. Sigue leyendo

Supernanny, master gratis de gestión de personas

Send to Kindle

supernanny“Que los elefantes sean tan inteligentes y los hombres tan bestias, debe ser debido a una cuestión de educación”. Alejandro Dumas (hijo)

Lo confieso, tengo debilidad por supernanny, es una rendición sin condiciones a su capacidad y al enfoque con el que enfrenta cada “guerra de Vietnam” con la que empiezan sus capítulos. La serie hay que verla como quien está frente a un regalo que puede cambiar su futuro, si tiene que gestionar personas, sean estos niños, empleados o jefes.

Recuerdo cuando la vi por primera vez, le decía a mi mujer: sus principios son universales:

– ten claro lo que quieres conseguir de las personas,

– premia las acciones que van en ese camino,

– nunca recompenses con tu atención o tus cabreos las contrarias,

– piensa en positivo sobre las capacidades de las personas y

– siéntete responsable de lo que ocurra en el entorno donde ejerces la autoridad. Sigue leyendo

Stefan I de Bucarest, una sonrisa en el Reino de la Inmigración

Send to Kindle

camarero

“Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”. William Shakespeare

Hace poco que fui a una boda en un hotel de copetín. Primera sorpresa, casi todos los camareros eran inmigrantes, pero muy inmigrantes, no un poco, que en esto, desgraciadamente, también hay clases.

Quizá soy un sentimental, pero me siguen emocionando las personas que eligen meterse miles de kilómetros entre pecho y espalda para luchar por mejorar su vida, en muchos casos su mierda de vida, para llegar a un sitio que no entienden, rodeados de personas que no hacen nada por entenderles, y vienen a pedir trabajo en un país que las estadísticas dicen que sobran 5.000.000 de personas para trabajar.

En la boda eran invisibles, eran lo que había al otro lado de las bandejas que nos traían unos manjares (esta palabra ya no se lleva, pero es la que hace justicia) exquisitamente elegidos por nuestros anfitriones, y que nosotros comentábamos con fruición a la vez que cerrábamos los ojos para degustarlos mejor. Es curioso, he dicho “cerrábamos los ojos”, quizá me ha traicionado el subconsciente. Sigue leyendo

De visires, validos y demás peligros.

Send to Kindle

peloteo“Siempre es una tontería dar consejos, pero darlos buenos es fatal”. Oscar Wilde

–          Ahí Fernando, ahí le has dado. Sabía que ibas a encontrar una de las teclas fundamentales de análisis de la situación de una empresa.

Yo miraba a Leonardo como si se estuviera burlando de mí. No era consciente de haber realizado ningún hallazgo. Todo lo contrario, le había manifestado mi incapacidad para hacerme entender con una figura que veía repetida en muchas empresas: “el segundo de abordo”.

–          ¡Ay, Fernando! España es una tierra pródiga en validos, personas que sumen en la estupidez y la inoperancia a sus superiores. Es tan fácil manipular a una persona haciéndola tonta y perezosa que está al alcance de casi cualquier aficionado.

–          Hombre, no será tan fácil.

–          Prueba a decirle a alguien: no te preocupes ya te lo hago yo, tú ya has trabajado mucho, ¿para qué te vas a molestar? Ya me llevo las tortas… y observa qué ocurre. En muy poco tiempo el superior va entregando las llaves de la finca en quien “le quita todos los problemas”. Este segundo va haciendo y deshaciendo y nada se mueve sin su intervención. Su poder crece al mismo ritmo que su sueldo y la dependencia de la empresa se va haciendo patológica y de difícil curación. Sigue leyendo